Hace ya algún tiempo escribí dos artículos titulados “El bus funciona” (Norte de Castilla, 10 de Mayo de 1999) y “El tranvía ¿puede esperar?” (ABC Valladolid, 23 de Junio de 2002), destacando las mejoras realizadas en el sistema urbano de transporte público e insistiendo en la necesidad de un proyecto de ciudad estructurador y de futuro para Valladolid. Son temas vivos y que, en la medida en que la realidad urbana es dinámica, no envejecen porque no existen soluciones definitivas. Por ello las reflexiones y los argumentos deben evolucionar. Valladolid estaba entonces en un contexto diferente, de reinversión en un sistema de transporte público fundado en autobuses, ya consolidado en la ciudad, pero necesitado de un impulso modernizador destinado tanto a mejorar su eficiencia como a crear mayor atractivo. Impulsar el uso del transporte público en las ciudades exige un esfuerzo de credibilidad: los ciudadanos deben utilizarlo con convencimiento. Desde entonces el servicio de autobuses urbanos ha mejorado mucho y ha ganado muchos usuarios. Leer más »

